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viernes, 23 de agosto de 2013

Yacimiento del Cerro de la Encantada, Granátula de Calatrava.

    Sobre un cerro cercano a la población de Granátula de Calatrava, se halla el yacimiento arqueológico conocido como Cerro de la Encantada, cuya procedencia histórica se enclava en el llamado Bronce Manchego o de La Mancha. El cerro sobre el que se encuentra el yacimiento, también conocido como Los Castillejos, se eleva unos 800 metros sobre el nivel del mar, y desde él se dominan los pasos naturales hacia Andalucía y el norte y los que van de levante a poniente.  Desde el cerro también se controla buena parte del valle del río Jabalón.
   Se estima, que la ocupación del yacimiento proviene del II milenio a.C.. La importancia del yacimiento radica en la no acumulación de restos de varias culturas como ocurre en otros lugares en los que se deben determinar la procedencia de los estratos de  los mismos, tanto en el tiempo como en la cultura a la que pertenecen. En el yacimiento se han realizado dos campañas de excavaciones arqueológicas, en 1977 y en 1991. Estas campañas sacaron a la luz una serie de construcciones, restos de materiales, trazados urbanísticos y numerosas sepulturas que confirman que el asentamiento fue un importante núcleo poblacional en la submeseta sur dentro del llamado Bronce de La Mancha.
  En cuanto a los resto arquitectónicos que han sido sacados a la luz, se podrían dividir en cuatro tipos diferentes dependiendo de la utilidad de los mismos. Por un lado están las edificaciones de carácter defensivo, como son, por ejemplo, fuertes murallas o torreones. Por otra parte, estarían los restos de silos, de planta circular o cuadrada, y de una esmerada construcción en mampostería ,que, en algunos casos están enlucidos, en cuyo interior han sido hallados restos de recipiente de barro y restos humanos. Los silos han aparecido tanto adosados a las murallas, como en grupos de silos adosados que seguían la configuración del terreno. Otro tipo de construcción encontrada son las sepulturas, en orden de unas sesenta. Han sido encontradas en varias zonas del asentamiento, formando varios tipos dependiendo de la forma y los materiales con los que fueron construidas. Hay sepulturas que han utilizado las grietas de la propia roca, otras simples fosas, otras revestidas de lajas de piedra e incluso mampostería. Se han encontrado incluso, algún enterramiento del tipo pithos tan común en las necrópolis fenicias, lo que hace pensar que pudiesen tener contactos con visitantes fenicios. En algunas de estas sepulturas han sido hallados ajuares funerarios, con objetos como puñales. Algunas de estas sepulturas se encuentran adosadas a otro tipo de construcción: los edificios rituales. Los edificios de éste tipo identificados, están construidos con un banco corrido a lo largo de la pared y con  enlucidas soleras donde eran depositados utensilios de uso común, como puñales, recipientes de barro, adornos, etc.
http://www.turismocastillalamancha.com/arte-cultura/monumentos/granatula-de-calatrava/cerro-de-la-encantada/

  Finalmente, el último tipo de edificación encontrados, son las viviendas. Algunas son simples cabañas que siguen la irregular forma del terreno. Otras, de forma circular o rectangular, están edificadas con un zócalo de mampostería al que le siguen paredes de tapial. Los suelos son de simple tierra o de un cuidado enlucido. Las viviendas se encuentran adosadas al paramento de las murallas o sobre terrazas que forma el propio terreno.
  Entre lo hallado en el yacimiento, se encuentran útiles necesarios para la transformación de materiales, como pequeños hornos, crisoles, etc. De ahí que hayan encontrado armas y útiles de bronce y adornos de plata, ademas de otros utensilios de hueso y piedra.
  Como curiosidad, existe una cueva en los alrededores del yacimiento, en la que según la leyenda, habita una "bicha", que en la noche de San Juan sale de su escondite y se transforma, según la versión, en una hermosa joven o en una anciana dama . La cueva existe como tal, pero no es más que un aljibe usado por los moradores.






Tinker

jueves, 2 de febrero de 2012

EL YACIMIENTO ARQUEOLÓGICO DE ALARCOS. Parte II. La Edad Media y la Batalla de Alarcos.



 
   Alfonso VIII

    La  batalla de  Alarcos  supuso un mazazo para los logros alcanzados por los reinos cristianos en su labor de Reconquista de territorios musulmanes, haciendo retroceder la frontera hasta llegar casi a la ciudad de Toledo, además de reforzar el poder almohade.
   Los antecedentes de la batalla nos llevan al extenso imperio gobernado por Abu Yusuf Yaqub al-Mansur, más conocido como Yusuf II, y que se extendía por todo el norte de Africa, además de los territorios de Al-Andalus. Con su reinado, el poder almohade en la Península alcanza sus más altas cotas. Pero un territorio tan extenso no está libre de tensiones y de luchas internas. Así fue como en 1193, Yusuf II debe pasar a Africa, a la zona de Túnez, para sofocar el levantamiento de Yahya ibn Ganiya, gobernador almorávide de Mallorca, que había llegado a Túnez con un ejército.

  Estas luchas internas entre los relajados almorávides y los más severos almohades, fueron aprovechadas por los reinos cristianos para avanzar en la reconquista de territorio musulmán, desde Portugal hasta Levante. Para intentar frenar de alguna manera el avance de Castilla hacia el sur, en el año 1190 Yusuf II pacta un periodo de paz con Alfonso VIII. Y fue cuando quedaba poco tiempo para que expirase dicho pacto, cuando Yusuf II tuvo que partir a tierras africanas, momento que aprovechó Alfonso VIII, de la mano del Obispo de Toledo, para realizar varias incursiones en territorio almohade, llegando a Sevilla.
   La respuesta de Yusuf II no se hizo esperar, y tras vencer a los almorávides, el día 1 de junio de 1195 cruza el Estrecho de Gibraltar con un poderoso ejército y se encamina sin demora hacia el norte. Durante el avance caen varias plazas de la Orden de Calatrava, como Salvatierra o Castrum Dominarum (castillo de Dueñas).
   Ante la inminencia de la confrontación entre Castilla y el Imperio Almohade, Alfonso VIII consigue la ayuda de los reinos de León, Navarra y Aragón, pero no espera la llegada de sus aliados, y tras reunir su ejército en Toledo, parte en solitario hacia el castillo de Alarcos, que se había comenzado a construir en 1186, pero que aún no está terminado, ya que todavía se están realizando tareas de fortificación.
  Sobre el día 15 de julio, las tropas almohades llegan a las inmediaciones de Alarcos, dejándose ver perfectamente desde el castillo. El rey castellano es consciente de la superioridad numérica de las fuerzas almohades, pero este detalle no le hace amedrentarse y, confiando, en exceso, en su caballería pesada, decide presentar batalla, cuando lo prudente hubiése  sido que las tropas castellanas se  retirasen a Talavera para unirse al resto de fuerzas aliadas, que allí estaban acampadas.
   El campo de batalla es un suavísimo valle, en el que afloran varios cerros, en uno de los cuales se encuentra el castillo de Alarcos, y cuyas laderas son bastantes ásperas. Detrás de uno de ellos, ocultará Yusuf II la mitad de sus fuerzas, lo que a la postre le dará la  victoria.
  En cuanto a la fecha exacta de la confrontación, existen varias posibilidades, dependiendo de las fuentes. Las fuentes cristianas hablan del día 19 y del día 18. El día  19 es muy posible que se trate de un error, confundiedo el día de la derrota cristiana con la del día en que fue entregado el castillo de Alarcos.   El día 17 es día que hacen referencia las fuentes musulmanas, como es el caso del Rawd al´Qirtas, pero este día fue el que Alfonso VIII presentó batalla, que fue denegada por Yusuff II para dar descanso a sus tropas. La fecha más probable, es la del día 18, que es la que refiere la Chronica Latina Regum Castellae, día elegido por el rey almohade para presentar batalla y que fue aceptada por el rey castellano, que se mostraba muy impaciente a pesar de su manifiesta inferioridad.
   Los catellanos formaron en vanguardia con la caballería pesada al mando de Don Diego López de Haro. Tras ellos formaron las tropas de Alfonso VIII, con caballería e infantería. Los almohades, con unidades militares más heterogéneas, formaron con las tropas voluntarias al frente, por ser las más débiles. Tras ellos se encuadraron las tropas de élite almohades Henteta, con los flancos cubiertos por la caballería ligera. Sin embargo, las mejores tropas almohades, se ocultaron tras el cerro que mecionamos anteriormente.

   Las hostilidades fueron abiertas con la contundente carga de la caballería pesada castellana, penetrando en las líneas almohades, aunque recibiendo castigo, hasta llegar a la vanguardia Henteta. La formación carga a la derecha contra las tropas andalusíes del caíd  Sanadid. El combate se prolongaba y llegaba a las tres horas, con lo que el calor y el cansancio hacían mella sobre todo en las tropas castellanas. Fue el momento elegido por Yusuf II para lanzar sus reservas y cerrar el cerco sobre las tropas cristianas. Al ver la situación, Alfonso VIII se lanzó con sus tropas para ayudar a López de Haro, pero el combate era del todo desigual. Lo empinado y escabroso del terreno impedía la maniobra de la caballería pesada, que fue cercada y aniquilada. A pesar de los ímprobos esfuerzos de Alfonso VIII, que combatió como uno más, no le quedó otra que retirarse con las escasas fuerzas que le quedaban. Don Diego López de Haro consiguió romper el cerco y huir al resguardo del castillo. Ante la imposibilidad de defender el castillo, López de Haro rindió la plaza , dejando 12 de sus caballeros como rehenes para pagar su rescate y poder huir por su parte.
   La derrota de Alarcos supuso un gran retroceso de la frontera entre cristianos y musulmanes, pasando de ser el curso del Guadiana a ser el curso del Tajo, lo que ponía en peligro a la ciudad de Toledo. La otra gran perdedora de la batalla fue la Orden de Calatrava, que perdió sus territorios y plazas de la zona: Calatrava, Caracuel, Benavente, Malagón,  Guadalerza, Salvatierra ... .




http://es.wikipedia.org/wiki/Batalla_de_Alarcos
http://www.balawat.com/alarcos/pbata18.htm
http://www.artehistoria.jcyl.es/granbat/videos/918.htm
http://biblioteca2.uclm.es/biblioteca/ceclm/ARTREVISTAS/cem/CEM12MartinezValAlarcos.pdf

Tinker

miércoles, 25 de enero de 2012

EL YACIMIENTO ARQUEOLÓGICO DE ALARCOS. Parte I. Historia Antigua.

Vista aérea del castillo de Alarcos
 

   Si hay un lugar en el Campo de Calatrava que puede atesorar un gran pasado histórico, ese es sin lugar a dudas el Cerro de Alarcos. Situado a escasos cien metros del curso del Guadiana y con una altura máxima de  685 metros, es un lugar de fácil defensa, por lo que no es de extrañar que el yacimiento haya estado ocupado desde tiempo inmemorial. Además desde el mismo cerro se controlaba el mismo río, además de los pasos naturales hacia el sur y el levante de la Península.
   Las primeras manifestaciones de ocupación humana se remontan a la Edad del Bronce Pleno (entre el 1700 y el 1400 a.C.). Hacia el s. IX a.C. (final de la Edad del Bronce y principio del Hierro I) el asentamiento se extiende por el resto del cerro. Se cree que el lugar se identifica con el de la ciudad de Larcuris o Larcurris, mencionada por Claudio Ptolomeo en su obra Geografía como un "oppidum" íbero de gran importancia en la zona de la Oretania.
  La cantidad de cerámica encontrada en el yacimiento de esta época da una idea de la extensión del poblamiento, de unas 12 ha. El asentamiento íbero está formado por barrios, cuyas casas están edificadas alrededor de calles, cuya vía principal está losada con lajas de piedra caliza. Las viviendas eran construidas con un zócalo de piedra, con el alzado de adobe y con una techumbre de materia vegetal.
   En cuanto a la cerámica encontrada en el yacimiento, se puede catalogar en varios tipos:
  • La cerámica impresa, muy común en el yacimiento y en otros de la zona. Es una cerámica de uso cotidiano y su decoración suele encontrarse en el borde de los recipientes.
  • La cerámica de mano sin decoración, es la más común del yacimiento. Se trata de cerámica muy sencilla de una elaboración más o menos fina y con varios tipor de acabado.
  • La cerámica de retícula bruñida es típica de la producción local y sería catalogada como tartésica precolonial. Decorada mediante el uso de un instrumento punzante, realizando la decoración antes de la cocción.
  • La cerámica de almagra se caracteriza por haber recibido antes de su cocción un engobe rojo, tanto por una cara como por ambas.
  • La cerámica pintada hallada en Alarcos es de una gama demasiado extensa como para ser descrita de forma más pormenorizada.
  • La cerámica grafitada también ha sido encontrada. Es una cerámica que ha sido recubierta por una capa de grafito que le da un aspecto gris brillante.
  • La cerámica con incrustación de bronce es poco común en el lugar, con apenas tres piezas, que se cree estaban dedicados a usos funerarios.
 Una pieza destacable del arte hallado en el yacimiento el la llamada esfinge de Alarcos. Se trata de una pieza tallada en piedra caliza que data de los siglos III ó IV a.C. Representa un animal fantástico, con cuerpo de felino y alado, al que le falta la cabeza. Es muy posible que estuviese adosada a algún tipo de monumento funerario, ya solo está tallada por un lado.







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    Tinker

    jueves, 19 de enero de 2012

    EL CAMPO DE CALATRAVA. PRESENTACIÓN

       
       La historia del Campo de Calatrava comienza hace mucho tiempo. Los musulmanes controlaban aún la mitad de la Península Ibérica. A orillas del río Wad-Anas los omeyas fundaron una villa fortaleza de nombre Qal´at Rabah, con la que controlarían los caminos que iban a levante y sobre todo al sur, además de controlar la ciudad de Toledo. Pero el avance de los cristianos es lento, aunque imparable. Ante la importancia estratégica de la fortaleza, el rey Alfonso VII y sus tropas, toman la plaza en el año 1147, siéndole encargada su defensa a los caballeros templarios. Éstos, ante la escasez de medios que tenían en la Península y no poder defender la plaza como es debido, la devuelven al rey. 
       Es aquí donde comienza nuestra historia. El rey Sancho III ante la necesidad de defender tan importante sitio, ofrece la villa a aquel o aquellos que se hagan  cargo de su defensa. Nadie entre los nobles responde a la oferta. Sería un fraile el que diese un paso al frente. Fray Raymundo, a la sazón, abad del Monasterio de Fítero, instigado por otro fraile, fray Diego Velázquez, el que se haría cargo de la plaza. Y es a raíz de la defensa de la misma de donde nacerá la Orden de Calatrava, que tomará su nombre de la villa que defendió, y que a su vez dará nombre al Campo y a muchos pueblos del mismo.


    Tinker